PRUEBAS DE FUGAS
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Prueba Hidrostática/Neumática
La inspección mediante los ensayos de estanqueidad (LT) Leak Testing se puede llevar a cabo utilizando numerosas técnicas, incluidas las más comúnes como: ensayos mediante burbujas – presión directa, recipiente vacío (vacuum box) y variación de presión como las pruebas neumáticas e hidrostáticas. La prueba hidrostática evalúa la integridad y estanqueidad de recipientes y tuberías llenándolos con agua y aplicando una presión superior a la operativa (a menudo 1.5 veces), siendo más segura al no comprimirse el líquido, lo que la hace ideal para detectar fugas. Por su parte, la prueba neumática emplea aire o gas comprimido, ideal cuando el sistema no debe contener agua, resultando más rápida, pero con mayor riesgo debido a la energía almacenada en el gas.

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Prueba de Vacío
Los ensayos mediante burbujas utilizan una solución líquida que se aplica directamente en el lugar de interés. Esta solución forma burbujas cuando una fuga está presente en el componente bajo presión. En el caso del recipiente vacío, es más bien el recipiente el que crea un vacío, provocando la formación de burbujas debido a un diferencial de presión cuando detecta una fuga en la sección interna del recipiente. Esta técnica se utiliza para detectar los defectos superficiales y de soldadura, entre otros, en los tapones de los tubos de los aerorefrigeradores, las soldaduras de los pisos de los tanques, etc.

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Inspección en Fondo de Tanque API 620/650
La inspección de fondos de tanques mediante LFET (Low Frequency Electromagnetic Technique) o MFL (Fuga de Flujo Magnético) son métodos no destructivos (END) rápidos y eficientes para detectar corrosión, picaduras y pérdidas de material en láminas ferrosas. Utilizan imanes potentes para saturar el fondo, y sensores que identifican fugas de flujo en el caso de MFL, donde el metal se ha adelgazado, permitiendo escanear grandes áreas para identificar zonas críticas, métodos como LFET utilizan campos magnéticos alternos, pero ambos buscan garantizar la integridad del tanque, prevenir fugas y cumplir con normativas de seguridad. Ambos Métodos generalmente se emplean como barrido inicial, seguido de técnicas de validación como Ultrasonido (UT) para confirmar la profundidad exacta de las anomalías detectadas, logrando un mapeo preciso del estado del piso.
